El cuento de la lechera
Tras tanta ausencia y, dada mi enorme falta de inspiración, mi pereza o desencanto general, a continuación os dejo un relato de Espido Freire acerca del dinero.
Me quedo con la frase: "En este país se considera de buen tono robar a los tontos, como si fuera una obligación cívica la de hacerles espabilar", ¿estáis de acuerdo?
El cántaro roto (por Espido Freire)
La lotería era el sueño de los pobres, la que cambiaba vidas, muebles de cocina y traía discusiones familiares y jubilaciones anticipadas. Ahora, en cambio, es un billete al vacío en el largo viaje del blanqueo de dinero. O una oportunidad que no se puede perder.
Pienso en la camarera a la que despareció del bote de la propina su décimo premiado. Había festejado con los demás su suerte, champán y saltos, y el número, bien delineado y ampliado, en una cartulina en lo alto del bar. Ella explicaba, con la expresión de la lechera ante el cántaro roto, que no tenía costumbre de jugar, que nunca pensó que la robarían, que no cayó en la cuenta de que el décimo permanecía allí, a la vista de todos. Ya había hablado de sus planes, un piso, un viaje. El paraíso de los humildes. Se sentirá estúpida, pobre chica, caerá en el prejuicio de que no se puede confiar en nadie.
Pienso en el ladrón, en si conocía a la chica o sólo vio el décimo y la oportunidad. En este país se considera de buen tono robar a los tontos, como si fuera una obligación cívica la de hacerles espabilar. Se saca el monedero del bolso abierto, en lugar de alertar a la señora descuidada para que lo remedie. No sé si le remorderá la conciencia, o si los trescientos mil euros le cantarán nanas por las noches para que duerma a gusto. Con el dinero no hay amigos; genera situaciones extremas, como si de pronto nos encontráramos en una guerra, una hambruna o entre la vida y la muerte. Tanta ilusión, y tanta realidad de golpe.
clubescritores/espidoweb/cajon_end32.htm


soraya dijo
Hola!!
Es la primera vez que participo en el blog.Muchos de los temas que habeis tratado me parecen interesantes, por lo que participaré siempre que pueda.
Respecto a lo que planteabas en el texto de Freire, desde mi punto de vista, esta afirmación me atrevería a decir que se acerca mucho a la realidad. El dinero para la mayoría de ciudadanos no tiene nombre aunque puedas mirar a la cara de quien quizás le ha costado mucho sudor y trabajo conseguirlo, pero claro muchos pensarían “ que no sea tan tont@ para despistarse y que se lo cojan o que no lo deje donde no se debe”. En esta sociedad capitalista y materialista el dinero paga conciencias y aquellos privilegios a los que poder acceder. Además en la estratificación social que existe( y que a existido en todas las épocas) la baja autoestima que se fomenta en las clases bajas hace que se legitimen las desigualdades. Por ejemplo a los de estratificación baja se les enseña a obedecer sin pensamiento critico desde la familia, los medios de comunicación, el trabajo, etc., transmiten la idea de que es posible subir solo si te esfuerzas (o si te toca la lotería o si engañas a un pobre como tu lo eras, o ¿ tonto?)y solo lo consiguen unos pocos, con esto se aseguran los de las clases altas su estatus y lo legitiman porque la mayoría acepta que las reglas del juego son así. Siento si quizas me desvié algo del tema,pero me parecia interesante partir de esta idea inicial que planteabas y conectarla con el tema de la estratificación social.
Saludos a tod@s!!
13 Febrero 2008 | 12:17 AM